Programa PEAS: una herramienta para la prevención de abusos de NNA en las Escuelas Católicas



GENERALIDADES

Todas las formas de explotación y abusos sexuales constituyen una violación de los derechos humanos y un abuso de una posición de poder sobre una población vulnerable que las Naciones Unidas y otros agentes humanitarios y de desarrollo se han comprometido a proteger. La explotación y los abusos sexuales pueden tener consecuencias adversas graves para las personas sobrevivientes, particularmente para los niños y las niñas, a veces de por vida. Además, la explotación y los abusos sexuales socavan la integridad y la reputación de las Naciones Unidas y otros agentes humanitarios y de desarrollo y pueden poner en riesgo la seguridad de su personal y sus operaciones. El hecho de que recientemente algunos organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales no hayan respondido eficazmente a ciertas denuncias pone de relieve la necesidad urgente de intensificar los esfuerzos en este ámbito.

Así UNICEF ha elaborado el programa PEAS (Protección contra la explotación y los abusos sexuales) con el cual viene apoyar el trabajo que en este campo lleva a delante la Iglesia Católica, centrada en las Escuelas, entendidas como “lugares de participación eclesial” que también deben aparecer como lugares seguros donde se promueva la cultura del Buena Trato.

Dicho programa tiene como objetivo fortalecer la capacidad de las organizaciones en el cumplimiento de sus responsabilidades de prevenir la explotación y los abusos sexuales y darles respuesta. Concretamente, sus objetivos son:  Ayudar a que las organizaciones comprendan mejor la PEAS y le den más apoyo;  Ayudar a que las organizaciones fortalezcan sus sistemas en materia de PEAS;  Mejorar la coordinación, la comunicación y la coherencia entre UNICEF, los asociados y otros agentes pertinentes con respecto a la PEAS;  Contribuir a mejorar la rendición de cuentas a las poblaciones afectadas.


CAMINO A SEGUIR

La expresión explotación sexual se refiere a “todo abuso cometido o amenaza de abuso en una situación de vulnerabilidad, de relación de fuerza desigual o de confianza, con propósitos sexuales, a los efectos, aunque sin estar exclusivamente limitado a ellos, de aprovecharse material, social o políticamente de la explotación sexual de otra persona”. Así  también la expresión abuso sexual se refiere a “toda intrusión física cometida o amenaza de intrusión física de carácter sexual, ya sea por la fuerza, en condiciones de desigualdad o con coacción”.

La explotación y los abusos sexuales constituyen una forma de violencia de género, entendida como cualquier acto lesivo perpetrado contra la voluntad de una persona y basado en diferencias entre hombres y mujeres asignadas por la sociedad. Además, la explotación y los abusos sexuales también pueden implicar violaciones a los derechos de los niños y las niñas si la conducta del (personal de la organización) causa un daño significativo al menor, incluido cualquier tipo de abuso, negligencia o explotación física, emocional o sexual, lo que pone de relieve la necesidad de centrar la atención en los niños y las niñas en las iniciativas de protección contra la explotación y los abusos sexuales.

El objetivo del programa PEAS es contribuir para que en las Escuelas Católicas y otras instituciones afines puedan convertirse en entornos seguros y respetuosos para que los beneficiarios accedan a la protección y la asistencia que necesitan sin temor a ninguna forma de explotación o abuso. Sin embargo, se reconoce cada vez más que ningún país, ninguna institución y ninguna familia son inmunes a la explotación y los abusos sexuales y que es necesario priorizar las medidas preventivas. Al crear sistemas organizacionales y sensibilizar al personal, los beneficiarios y las poblaciones locales, las organizaciones pueden facilitar denuncias y respuestas más eficaces frente a las infracciones. Del mismo modo, las estructuras eficaces de denuncia y respuesta también pueden servir como medida de prevención, por ejemplo, porque alientan a sobrevivientes y testigos a denunciar violaciones o ayudan a disuadir a los posibles perpetradores. En este sentido es vital la Concienciación.

 

MECANISMOS DE DENUNCIAS

Las personas sobrevivientes y los testigos rara vez hablan de la explotación y los abusos sexuales por temor a las posibles repercusiones (por ejemplo, pérdida de asistencia, represalias) y la falta de canales de denuncia adecuados, entre otros factores. Del mismo modo, el personal no siempre comparte información o inquietudes sobre posibles casos de explotación y abusos sexuales, por ejemplo, por temor a represalias (intimidación o pérdida de trabajo) o por no querer causar problemas a sus colegas o dañar la reputación de su organización.

Las ESCUELAS deben considerar los siguientes elementos al (re)diseñar y usar mecanismos de denuncia:

• Asegurarse de que los mecanismos de denuncia cumplan con los principios básicos de la denuncia eficaz:

-          Seguridad: evitar que se creen o exacerben riesgos para quienes presentan denuncias o plantean inquietudes, así como para otras partes involucradas (por ejemplo, sobreviviente, acusado). Esto implica garantizar que se establezcan procedimientos de derivación y medidas de protección (por ejemplo, política de denuncia de irregularidades) antes de promover el uso de un mecanismo de denuncia. Las organizaciones también deberían restringir el acceso a las denuncias de incidentes y guardarlas en lugares seguros (por ejemplo, usar contraseñas o encriptaciones para las computadoras y cerrar con llave las oficinas cuando no estén vigiladas).

-          Confidencialidad: imponer requisitos estrictos sobre el intercambio de la información, es decir, limitar el número de personas con acceso a las denuncias, usar nombres codificados para referirse a las personas involucradas y omitir información que pueda revelar su identidad (por ejemplo, fecha de nacimiento, dirección, número de teléfono, descripción de rasgos físicos singulares), y mantener la información sobre la identidad y la información personal separadas de la denuncia del incidente y otros informes relacionados. Las personas también deberían tener la opción de hacer denuncias anónimas.

-          Transparencia: obtener el consentimiento informado previo del denunciante, a menos que este sea empleado de las Naciones Unidas o de un asociado y tenga, por tanto, la obligación de denunciar los incidentes de explotación y abusos sexuales. Las organizaciones deben hacer conocer los procedimientos en materia de confidencialidad a todos los denunciantes, y explicarles claramente cómo se compartirá la información, con quién y con qué propósito, incluidas investigaciones y asistencia a las personas sobrevivientes. Esto también incluye comunicarles el deber de la organización en relación con la denuncia obligatoria.

-          Accesibilidad: hacer que los mecanismos de denuncia sean fáciles de usar y eliminar posibles obstáculos para su uso (por ejemplo, lenguaje difícil o idioma extranjero, costos y tiempo necesarios para usarlos), teniendo en cuenta el público destinatario, incluidas personas de diferentes edades, géneros, nivel educativo, habilidades, etc.

• Identificar en qué medida su organización puede utilizar los mecanismos de denuncia interinstitucionales existentes para mejorar el proceso de denuncias internas. Esto incluye evaluar en qué medida estos mecanismos interinstitucionales concuerdan con las normas de presentación de denuncias antes mencionadas y permiten acceder a las denuncias relacionadas con su personal a los efectos de la respuesta y el seguimiento. Del mismo modo, las organizaciones deben asegurarse de que sus mecanismos de denuncia concuerden con los mecanismos interinstitucionales del país. La red nacional de PEAS (si existe) u otros organismos de coordinación pueden ayudar a las organizaciones a identificar mecanismos de denuncia pertinentes en el país. También puede valer la pena indicar organismos regionales o internacionales pertinentes a los que el personal, los beneficiarios u otras personas puedan acceder, en caso de que no confíen en los mecanismos del país.

• Dar acceso al personal y los beneficiarios, incluidos niños y niñas, a distintos mecanismos de denuncia (internos/externos) que satisfagan lo mejor posible sus necesidades y preferencias. Por ejemplo, algunas personas pueden sentirse demasiado avergonzadas para hablar con otra persona sobre un incidente, mientras que otras pueden no sentirse cómodas enviando información confidencial por correo electrónico. Del mismo modo, es posible que algunos miembros de la comunidad (o el personal) no confíen en los canales de denuncia internos y prefieran compartir información con un organismo externo. Algunos posibles mecanismos de denuncia (internos/externos) son: presentar la denuncia personalmente a un miembro del personal designado (por ejemplo, supervisores directos, coordinadores de PEAS u oficinas de supervisión interna), a funcionarios interinstitucionales u otros;20 denunciar a través de líneas directas gratuitas, SMS, mensajes de texto o correo electrónico;21 o usar buzones seguros de sugerencias/denuncias (sin señalización específica para evitar cualquier asociación directa con la explotación y los abusos sexuales).

• Apoyar el establecimiento y el funcionamiento de mecanismos de denuncia interinstitucionales basados en la comunidad que estén preparados para tratar denuncias de violencia de género, incluidos casos de explotación y abusos sexuales. Los mecanismos interinstitucionales basados en la comunidad permiten a las comunidades que reciben servicios de diferentes organizaciones acceder a un canal para presentar denuncias que involucran a miembros del personal, lo que facilita denuncias más ágiles y eficientes. Estos mecanismos deben ser de uso gratuito y, por lo general, ofrecer varios canales de denuncia (por ejemplo, líneas telefónicas especiales, buzones de quejas, direcciones de correo electrónico, servicios de asistencia o personas de confianza designadas).

• Consultar a los beneficiarios y las comunidades locales (incluidas mujeres, niños y niñas, personas con discapacidad y otras partes interesadas pertinentes) acerca de los factores de riesgo de explotación y abusos sexuales, los problemas para presentar denuncias, los métodos preferidos para denunciar, y cómo hacer que los mecanismos de denuncia sean seguros, confidenciales, transparentes y accesibles.

• Difundir ampliamente todos los canales de denuncia disponibles entre el personal, los beneficiarios y las comunidades locales. Es importante destacar que las organizaciones deben informar al personal sobre la obligatoriedad de denunciar tanto por escrito (por ejemplo, circular, correo electrónico detallado) como verbalmente (por ejemplo, reunión, teleconferencia), junto al siguiente contenido:

-          Una descripción clara de los comportamientos que constituyen explotación y abusos sexuales, con énfasis en la necesidad de informar en caso de duda sobre un incidente. o La obligación de todo el personal de plantear cualquier sospecha o inquietud y las consecuencias de no hacerlo (por ejemplo, medidas disciplinarias).

-          La opción de presentar denuncias de manera anónima. o Las protecciones que garantiza la organización a quienes hacen una denuncia de buena fe (por ejemplo, política de denuncia de irregularidades, planes de protección para denunciantes).

-          Detalles sobre a quién informar y qué información compartir para permitir una respuesta y un seguimiento adecuados. o Detalles sobre cómo la organización usará la información (es decir, quién recibirá la denuncia y el procedimiento interno de respuesta y seguimiento).

• Asegurarse de que la denuncia del presunto incidente sea lo más detallada posible, al tiempo que cumpla las pautas antes mencionadas para que una denuncia sea eficaz. La organización debe capacitar al personal que pueda recibir denuncias (por ejemplo, coordinadores de PEAS, oficiales de protección, oficiales de monitoreo y evaluación) sobre los procedimientos pertinentes y recordarles que:

-          En la medida de lo posible, usen las propias palabras del denunciante para describir hechos, infracciones y personas involucradas en el caso.

-          Indiquen si falta información pertinente y agreguen la información contextual esencial que sea necesaria.

-          Recuerden que su función no es investigar, sino relatar los hechos para que otros puedan ocuparse del caso.

Comentarios

  1. Buen dia! Interesante el programa, y que importante que pudiera extenderse , vale destacar que UNICEF ha venido haciendo de impacto positivo con programas que han favorecido a los mas vulnerables en nuestras comunidades y en las escuelas han brindado la mano amiga necesaria para el desarrollo de programas xomo este, es fundamental que se promocione y promueva la informacion al respecto ya que difundirlo respalda la no incidencia de casos de abusos mediante el conocimiento ya que el infractor se pudiese abstener y la victima puede denunciar, asi mismo quien sepa del abuso cometido.
    De esta forma la incidencia de casos puede verse mermada.
    Monica Caldera

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Saludos, que tema tan innovador para tratar, es un título al que se le puede sacar mucho provecho y desde distintos ámbitos, es fascinante... Comenzar tratando un tema tan controversial es como un poco fuerte, sería bueno comenzar explicando de que trata el título, como hacer o planificar esa formación, entre otros puntos de interés general, que sería bueno conocer antes de los diferentes programas existentes para la protección de los niños, niñas y adolescentes. No digo que no sea bueno conocer los programas, proyectos, fundaciones, otros, con la finalidad de defensa y protección de niños, niñas y adolescentes, convivencia solidaria y paz.
    Igualmente felicito la iniciativa y el contenido publlicado en este blog, muy buena información la presentada, la Unicef al pendiente.. Espero continuar leyendo sobre esta materia y conocer sobre un sistema que debe ser bandera y de calidad a nivel mundial.

    ResponderEliminar
  4. Dar a conocer este tipo de programas de mucho interés para el público en general estoy muy satisfecha de la información compartida ya que desconocía la existencia del mismo,de algún modo ayuda a disminuir los casos de abuso sexual en nuestras instituciones porque se hace una advertencia a todos los actores que hacen vida en un plantel educativo,se pudiera complementar con la formación de las brigadas de derechos humanos entre los estudiantes y está forma darle mayor impulso al programa!! Bravo por la UNICEF y la AVEC!!

    ResponderEliminar
  5. MSc Elena Pérez
    Que tema tan difícil, y a la vez necesario para abordar, realmente en mi opinión los docentes en las escuelas deber ser preparados para detectar casos de abuso sexual y de que manera manejar esas situaciones en cuanto a ayuda a la víctima y su accionar en cuanto a la denuncia, en el aula aunque uno lo dude se puede detectar ante ciertas conductas si un niño, niña o adolescente está siendo víctima de abuso, pero más que eso L a prevención es fundamental, hay cortometrajes para niños que hablan del abuso sexual de como prevenirlo, preparar a los niños y adolescentes para que ellos tengan cuidado pero sobre todo para que puedan hablar de lo que les está ocurriendo, y al mismo tiempo orientar a los padres, en estos temas para que no sean tan confiados y cuiden más a sus hijos, ya q muchas veces el abusador es un familiar, así lo demuestran las estadísticas. PREVENIR Y CUIDAR, ES LA MEJOR MANERA DE REDUCIR Y ERRADICAR ESTE MAL, LLAMADO ABUSO SEXUAL

    ResponderEliminar

Publicar un comentario